
Imagen creada con IAOpenAI,junto con más de un centenar de empresas tecnológicas,organizaciones de ciberseguridad,entidades financieras y otros actores de la industria,lanzó un llamado global para reforzar las defensas digitales ante el avance de los ataques cibernéticos impulsados por Inteligencia Artificial (IA).
La iniciativa,presentada como una carta abierta para promover un “impulso global en ciberdefensa”,advierte que existe una ventana de tiempo limitada para preparar los sistemas antes de que los ataques habilitados por IA se vuelvan más extendidos y sofisticados.
“En los próximos meses,los ataques cibernéticos habilitados por IA serán mucho más generalizados y sofisticados a medida que los modelos de todo el mundo sean cada vez más capaces”,señala el documento.
El llamado alerta que los riesgos no se limitan a empresas tecnológicas. También están expuestos servicios esenciales de los que dependen las comunidades,incluidos hospitales,plantas de tratamiento de agua y la infraestructura que sostiene el funcionamiento de internet.
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De acuerdo con las organizaciones firmantes,dentro de las que se encuentran AWS,AMD,BBVA,Cisco,IBM y Fortinet,entre otras,los avances actuales de la IA también representan una oportunidad para los defensores.
“Los avances actuales de la IA ya están dando a los defensores nuevas formas de solucionar vulnerabilidades que se han acumulado durante años”,sostiene la carta.
El planteamiento es aprovechar lo que denominan como una “ventana de oportunidad” para los equipos de defensa y utilizar las capacidades de la IA para elevar de manera significativa la seguridad del ecosistema digital.
La propuesta parte de tres principios. El primero es reconocer que mantener las actuales prácticas de seguridad ya no será suficiente,pues las organizaciones señalan que errores de larga data,permisos excesivos,configuraciones incorrectas,software inseguro o sin parches,mecanismos de autenticación débiles y la deuda técnica de sistemas heredados han dejado expuestos numerosos sistemas.
El segundo consiste en poner la IA con capacidades cibernéticas en manos de un mayor número de defensores. Según la carta,estas tecnologías pueden llevar conocimientos especializados a más equipos y hacer que tareas fundamentales de seguridad sean “más rápidas,económicas y mejores”. Para ello,las organizaciones proponen compartir herramientas,conocimientos prácticos y soluciones verificadas,de manera que el trabajo realizado por una organización pueda contribuir a proteger a otras.
El tercer principio es movilizar una respuesta colectiva. La carta sostiene que el avance mundial de las capacidades cibernéticas puede tener un efecto positivo si se utiliza para mejorar las defensas,pero advierte que ninguna compañía debería controlar por sí sola el futuro de la ciberseguridad.
“También significa que es necesaria una respuesta global,que requiera nuevas alianzas para elevar los estándares de seguridad y encontrar nuevas soluciones a las amenazas cibernéticas emergentes”,señala el documento.
La iniciativa plantea que organizaciones,compañías de ciberseguridad,socios tecnológicos,gobiernos y empresas líderes en IA tienen un papel que desempeñar,especialmente para apoyar a las organizaciones de infraestructura crítica que cuentan con presupuestos limitados.
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La primera consiste en priorizar la seguridad y corregir sus vulnerabilidades,esto implica identificar y corregir las vulnerabilidades que representan mayor riesgo,elevar los estándares de seguridad y comprobar que las soluciones implementadas funcionen sin afectar la continuidad de servicios esenciales.
OpenAI y los firmantes también recomiendan exigir mayores niveles de seguridad a los productos,sistemas y servicios que las organizaciones compren,desarrollen o implementen,incluido el código generado mediante IA.
El segundo llamado está dirigido a las empresas de ciberseguridad y a los proveedores tecnológicos. La propuesta es que estos actores desarrollen y prueben continuamente sus defensas frente a ataques cada vez más sofisticados y utilicen IA para mejorar las herramientas de seguridad existentes. Además,deben facilitar el acceso a estas tecnologías a los operadores de infraestructura crítica,especialmente aquellos que no cuentan con grandes presupuestos o equipos especializados.
Las compañías también deberían colaborar con fabricantes,integradores y proveedores de infraestructura crítica para acelerar la aplicación de parches y ofrecer medidas provisionales cuando una vulnerabilidad no pueda solucionarse inmediatamente.
Los gobiernos,son el tercer frente,pues deberían coordinar la ciberdefensa a nivel local,nacional e internacional,para ello,la propuesta plantea fortalecer los canales de colaboración entre gobiernos y empresas para compartir información relevante sobre amenazas,identificar los riesgos más graves y coordinar las respuestas ante incidentes,así como los procesos de recuperación posteriores.
Por último,las empresas de IA deben poner sus capacidades al servicio de la ciberdefensa a través de proporcionar acceso responsable a sus modelos,financiación,capacitación y asistencia práctica,especialmente a los equipos que protegen infraestructura crítica y que cuentan con recursos limitados.
También deberían desarrollar herramientas para observar y controlar el uso de los sistemas de IA,garantizar que las identidades de los agentes de IA puedan ser rastreadas y establecer mecanismos que permitan determinar quién es responsable de las acciones.
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